Llega el momento de hablar del famoso storytelling, ese concepto tan marketiniano que se escucha sin parar y que se utiliza para construir historias memorables que conecten con la audiencia.
Pero ¿qué pasa ahora? Los tiempos han cambiado y los consumidores ya no se conforman con escuchar ¡tienen algo que decir! así que entra en juego el storydoing ¿lo conoces? se trata de pasar a la acción, porque ya las marcas dan un paso más y necesitan convertir las historias en algo tangible. Y ¿qué ocurre si unimos los dos conceptos? conseguimos la combinación perfecta ¡te la contamos a continuación!
Definición de storytelling y storydoing
Empecemos por el principio ¿cuál es cuál? El storytelling es la capacidad de una marca para construir y comunicar una historia. Se basa en crear un relato coherente alrededor de sus productos o sus valores. En marketing, el storytelling ayuda a dar contexto y hacer que un mensaje sea más fácil de recordar.
Una campaña de storytelling no se limita a explicar qué vende una marca, sino que busca transmitir por qué existe, qué representa y qué quiere hacer sentir al consumidor. Por eso, este enfoque se utiliza mucho en anuncios, contenidos de marca, redes sociales, campañas audiovisuales, branded content o estrategias de posicionamiento.
El storydoing, en cambio, va un paso más allá. No se centra únicamente en contar una historia, sino en hacer que suceda. Es decir, la marca convierte su discurso en acciones reales que las personas pueden vivir.
Por ejemplo, una marca puede contar que apuesta por la sostenibilidad y pasa a la acción con el storydoing cuando organiza eventos para involucrar a su comunidad en experiencias de reciclaje.
Ambos enfoques son importantes, pero responden a necesidades distintas. El storytelling construye significado, mientras que el storydoing aporta credibilidad.
Beneficios y limitaciones de cada enfoque
El storytelling sigue siendo una herramienta muy poderosa porque permite ordenar el mensaje de una marca y ¿a quién no le gusta una buena historia? todos sabemos que puede llegar a marcar y por lo tanto ayuda a que el consumidor recuerde una campaña.
Además, el storytelling marketing es especialmente útil cuando una marca necesita lanzar un nuevo producto o crear una conexión emocional en poco tiempo. Las historias bien contadas pueden hacer que un mensaje comercial se perciba como algo más natural.
Sin embargo, el storytelling también tiene limitaciones. Si el relato no está respaldado por acciones reales, puede generar desconfianza y aquí es donde entra el storydoing. Su principal beneficio es que aporta autenticidad. Cuando una marca actúa de acuerdo con lo que comunica, el mensaje gana fuerza. El storydoing fomenta la participación del público y genera contenido orgánico a partir de lo que las personas viven con la marca.
También ayuda a construir relaciones más profundas con la audiencia. Una activación o un evento, pueden hacer que el consumidor pase de ser espectador a formar parte de la historia como hacemos en Zel21 con marcas como Nike en ECI Run Series o El Corte Inglés con el Trail Camp por ejemplo.

La limitación del storydoing es que suele requerir más planificación e inversión porque no basta con diseñar una acción llamativa ya que si se queda en una experiencia puntual sin continuidad, puede perder impacto.
¿Nuestra conclusión? Lo ideal es combinar el storytelling y storydoing, el primero para construir el relato y el segundo para convertirlo en realidad.
Cuándo usar uno o combinar ambos
El storytelling funciona cuando una marca necesita presentar una idea como lanzamientos, piezas audiovisuales, contenidos editoriales, redes sociales, notas de prensa, newsletters o cualquier formato en el que el objetivo sea transmitir un mensaje de forma clara.
También es recomendable cuando el consumidor todavía no conoce bien la marca porque contar bien la historia ayuda a generar interés y a construir una primera conexión.
El storydoing es más eficaz cuando la marca busca generar participación, ideal para eventos, activaciones, pop ups, acciones de calle, campañas con comunidad, experiencias de producto o proyectos con creadores de contenido.
Una marca debería apostar por storydoing cuando quiere que su audiencia viva el mensaje y es super útil para sectores como lifestyle, deporte, gastronomía, moda, belleza, turismo, cultura o entretenimiento.
La clave está en que el relato y la acción estén conectados. Si una marca cuenta una cosa y hace otra, pierde credibilidad. Si actúa sin relato, puede generar impacto puntual pero no construir memoria de marca. Cuando storytelling y storydoing trabajan juntos, el mensaje se entiende y se recuerda.
Ejemplos aplicados en campañas modernas
En las campañas actuales, muchas marcas buscan crear experiencias que puedan ser compartidas. Un ejemplo claro puede verse en las campañas deportivas. Una marca de running puede hacer storytelling contando historias de superación, pero hará storydoing cuando organice eventos como ECI Run Series, permita probar producto como el Trail Camp, reúna a corredores en una experiencia real y acompañe a la comunidad antes, durante y después de una carrera como nuestra última activación de Brooks Running con motivo de la Madrid Vintage Run, un caso en el que la marca habla de motivación y activa a ka comunidad en la vida real.

En Zel21 hemos comprobado que las campañas actuales que mejor conectan suelen tener tres elementos, un relato claro, una acción y participación. La marca propone una historia, la convierte en experiencia y permite que las personas la vivan.
Cómo medir impacto real
En storytelling, es importante analizar métricas relacionadas con la percepción, por ejemplo, el tiempo de visualización de un vídeo, la tasa de finalización, los clics, los comentarios cualitativos o el recuerdo de campaña. En storydoing, además de medir alcance, conviene observar la participación. Cuántas personas asistieron a una experiencia, cuántas interactuaron con la acción, cuántas probaron el producto o cuántas compartieron contenido de forma orgánica.
También es clave analizar la calidad del contenido generado. No es lo mismo que una campaña consiga muchas visualizaciones a que logre que las personas hablen de ella con sus propias palabras. Los comentarios, menciones, stories, reseñas o testimonios pueden ofrecer información muy valiosa sobre cómo se ha vivido la experiencia.
Para medir impacto real, conviene combinar métricas cuantitativas y cualitativas. Las primeras muestran el volumen, mientras que las segundas ayudan a entender la conexión.
En definitiva, el storytelling marketing sigue siendo esencial para construir relatos relevantes, pero el storydoing se ha convertido en una herramienta clave para demostrar que son verdaderos. Las marcas que mejor conectan hoy son las que cuentan buenas historias y consiguen hacerlas realidad.
¿Quieres construir la tuya? En Zel21 somos especialistas en storydoing y storytelling, así que ¡no te lo pienses más! Ponte en contacto con nosotros y contaremos tu historia para que todos la recuerden ¡escríbenos!