¿En qué consiste un servicio de Visual Merchandising?

¿Alguna vez no has sabido por dónde empezar a ordenar tu tienda?, ¿tienes la sensación de que no le sacas el suficiente partido a tu espacio?, ¿te cuesta diferenciarte de la competencia? seguramente es porque no conoces una figura imprescindible con la que toda firma de retail debería contar ¡un visual merchandising (VM)! Si es la primera vez que esta palabra llega a tu vida, no te preocupes porque te vamos a explicar todas sus funciones, talentos y responsabilidades, cualidades que, una vez las conozcas, te aseguramos que  ¡nunca vas a querer dejar escapar! 

Pero, antes de nada ¿qué es un Visual merchandising? 

Vamos paso a paso. Lo primero será definir cuál es la función principal de un VM y de dónde viene esta figura con la que cada vez cuentan más firmas de retail y las grandes marcas ya la han incorporado a su equipo. Se trata de un puesto fundamental a la hora de atraer clientes, incrementar las ventas e instalarte en la mente del consumidor como un referente. 

No hay una segunda vez para una primera impresión por eso son tan importantes. Ellos y ¡solo ellos! son capaces de adaptar tu estilo y esencia de marca, gracias a su creatividad y conocimientos, en una excelente tarjeta de visita

El VM es, por lo tanto, una pata más del marketing pero en esta ocasión enfocado al retail. Una disciplina estratégica que ayuda a las firmas a presentar sus productos de manera atractiva para ¡que nadie pueda resistirse! Para conseguirlo tienen en cuenta aspectos tan esenciales como el espacio, la iluminación, el color, tecnología, olores… factores que influyen en las decisiones de compra del consumidor.

¿Cuáles son los objetivos del VM? 

Se podría decir que sus labores se basan en el principio de acción-reacción porque cada pequeño gesto tiene una repercusión en el cliente. Pero cuáles son sus principales objetivos:

  • Es fundamental llamar la atención de los potenciales clientes ¿Cómo? jugando con todos los elementos que tienen a su alcance para crear un espacio único y diferenciador donde el producto se convierta en el auténtico protagonista.

    Seguro que alguna vez has entrado en una tienda y has caído en la tentación de comprar algo que no necesitabas. Su colocación en un punto estratégico, la iluminación o el entorno han conseguido que salieras por la puerta con ese artículo que tanto te ha llamado la atención debajo del brazo. A partir de aquí entra en juego el siguiente punto.

  • ¡Eso es lo que ha conseguido el VM! Crear una necesidad donde no existía nada. Seguramente que entre tus planes de ese día no entraba comprar nada, solo estabas mirando o dando una vuelta, pero ¡por arte de magia! ahí está, dentro de una bolsa y tú con ganas de estrenarlo. ¿Cómo ha podido ocurrir?

  • ¡Felicita al VM porque ha hecho muy bien su trabajo! ha creado un customer journey atractivo (un término muy empleado en las tiendas online o ecommerce que también se aplica a las tiendas físicas), un entorno cómodo y accesible. Ellos son especialistas en pensar y no es que te lean la mente, sino que tras un estudio previo del perfil de los clientes, te entienden y se ponen en tu lugar. Tienen claro el tipo de público al que se dirigen, analizan sus necesidades y ofrecen lo que están buscando. Les guía en su camino desde la necesidad hasta la compra final para que no se pierdan nada, consiguiendo que pase más tiempo en la tienda, encuentre todos los productos que busca y, consecuentemente, termine comprando.

  • Gracias al VM no solo te ganarás un pedacito del corazón del consumidor, sino que también te diferenciarás de la competencia. En un mercado tan saturado, contar con un VM puede marcar la diferencia. Su trabajo estratégico ayudará a que los potenciales clientes se fijen en ti antes que en cualquier otra marca.

  • Como no podía ser de otra manera, el objetivo final del VM es que tus ventas se incrementen considerablemente. Este punto se coloca al final porque es el resultado de unas acciones meditadas y bien ejecutadas que inevitablemente tendrán como consecuencia directa aumentar la rentabilidad.

Se mueven por la tienda como pez en el agua

Sea como sea tu tienda ¡hay un VM para ti! Por eso es una profesión, porque son capaces de hacer magia en cualquier espacio. Grandes, pequeñas, medianas… no hay local que se resista a la sabiduría de nuestros profesionales, pero ¿cómo lo hacen? Os lo explicamos brevemente. 

Está claro que los clientes se volverán recurrentes si su experiencia en la tienda es cómoda, amable y satisfactoria. Para conseguirlo un VM amortiza al máximo el espacio con el objetivo de sacar todo el partido del local. Donde tú solo ves una pared ¡nuestro VM ve un escaparate!

De esta manera trabaja en varias zonas estratégicas: La primera y ¡más importante! la de reclamo, que llama la atención del potencial cliente y le incita a entrar. Una vez en el interior se creará una zona de captación que servirá para contar una historia, presentar nuevas campañas y atraer al cliente y, finalmente, un espacio envolvente en el que te permitirá conectar directamente con el comprador. 

Una vez delimitadas estas áreas en las que se moverán los clientes deben tener en cuenta que pueden existir: 

  • Zonas calientes: Por ejemplo, la entrada. Un espacio donde se colocarán estratégicamente artículos para potenciar su venta.

  • Zonas frías: Espacios más aislados o menos accesibles ¡pero también fundamentales! Aquí el VM exhibirá productos de éxito para que la gente se acerque y así recorra toda la tienda. 

¿Cómo debe ser el VM perfecto? 

No existen unos rasgos únicos, mejores o peores, cada VM cuenta con sus propias técnicas y su personalidad influirá directamente en la forma de trabajar. Pero hay unas cualidades comunes que debe reunir un VM: 

  • Creatividad: Innovar constantemente para sorprender al público y dar a conocer el valor diferencial de cada producto. 

  • Empatía: Para comprender al cliente y ponerse en ‘sus zapatos’. Antes de empezar a trabajar debe hacer un análisis sobre el público objetivo, estudiar su comportamiento, estilo de vida, hábitos…

  • Observación: Poner en órbita todos sus sentidos para analizar y captar cada detalle que le rodea. 

  • Seguridad: En cada una de sus acciones. 

  • Dotes de comunicación: Para transmitir al equipo y contar a los clientes la historia de la marca. 

  • Cazador de tendencias: Tiene que ser un apasionado y estar al tanto de las nuevas modas que surgen en la sociedad. 

¿Quieres que el cliente te elija? ¡Diferénciate del resto! ponte en contacto con nosotros. Contamos con un equipo de VM expertos en crear experiencias únicas al cliente. No esperes más ¡Escríbenos!

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